¿Os acordáis de un artículo de opinión que se criticó muchísimo aquí en el foro de una escritora, con algunos comentarios bastante despectivos (y creo recordar que algo misóginos) hacia la autora,sobre la cutrificación, la mrabunta, el capitalismo salvaje, la cutrez y el abaratamiento general de la Gran Vía, la poca consideracion que ha ia incluso de los transeuntes,la suciedad, etc? Tenía una frase mas o menos “paren el tren,yo me bajo”. A lo mejor tenía algo de razón…
No he parado de criticar esta reforma, pero como con todo en la vida, se le puede encontrar la parte buena. La plaza ahora es mucho más ¿popular? que antes. Cuando pasas por la plaza Vendôme de París tienes la sensación de que lo tienes que hacer pidiendo disculpas, que no es tu lugar. Con la plaza Jemaa el Fna de Marrakech tienes la misma sensación, que no estás en tu sitio, pero por motivos muy diferentes. Sol, después de la reforma, es mucho más Jemaa el Fna que Vendôme. Gente que se sienta en los inmensos bancos a ver pasar la vida, sin tener que consumir o tomando algo barato de los locales de fast food que hay en la zona. Predicadores, vendedores de humo, chavales haciendo acro dance, humoristas, super marios al lado de ratones Disney, manifestantes en apoyo a la sanidad pública o por el cambio de régimen en Venezuela… la vida. O una vida paralela ¿hubiese estado mejor que hubiesen privatizado el espacio público con las terrazas que proponía Botella?, ¿intentar hacer una zona de transición para que no hubiese un contraste tan brutal con Canalejas? a mí no me hubiese hecho ninguna gracia. Dejando de lado la estética muy mejorable de la intervención, en el fondo, cuando veo Sol tan ¿popular? me sale la sonrisa.
Pues mira, yo no quiero aburguesar Sol, pero que sea un espacio tan chabacano (sí, me parece chabacano más que popular) se me quutan las ganas de ir o enseñarselo a mis amigos que vayan a visitar la ciudad.
Me parecía popular y con mucho sabor y personalidad a pesar de algunos flecos a recortar hasta esta reforma (y en cierto modo la degradación de algunas vias de las calles que salen, como Montera o Arenal, que también Almeida ha degradado bastante.
Fíjate, que Gallardón no es de mi cuerda pero hizo grandes cosas por Madrid y gracias a Almeida le echo de menos.
La primera vez que fui a Nueva York fue después del 11 S y lo que más me llamó la atención es que la ciudad, bueno, Manhattan, estaba llena de jóvenes. Apenas se veían personas mayores y niños, pocos. Por entonces paseabas por la Gran Vía y sobre todo había madrileños de toda la vida, que iban al cine, a comprar a SEPU o a tomar algo al Nebraska, al Manila o al Zahara. Las tiendas de ropa “fina” que había vivían del recuerdo, todo era bastante gris. No hablo del franquismo, hablo de los últimos años de Álvarez del Manzano. Por entonces Madrid era una gran ciudad, sin duda, pero algo estancada y muy monocroma. Sol tenía un ambiente que podía recordar por momentos al Madrid que retrató Fernando Fernán Gómez en “El mundo sigue”, una película que se estrenó a principios de los sesenta. Desde entonces todo ha cambiado. Sol era popular entonces y lo es ahora. La diferencia es que ahora está muuuuucho más abarrotada y por supuesto hay muchos más jóvenes. Y la reforma, con esos bancos XXL, ha ayudado a que así sea.
¿Se podría haber hecho una plaza elegante? sin duda. Y seguramente tendría un ambiente popular, quizás menos saturada y sin duda, más bonita.
Me gustaría escuchar la justificación del ayuntamiento sobre por qué Netflix no ha pagado por un espacio publicitario.
Si pretenden venderlo como un win-win en el que la publicidad de Netflix atrae público al centro, no lo compro. No hay ni una sola razón por la cual haya que impulsar la fama de Sol. Todo el mundo va ahí ya, ¿por qué darle más bombo?
Si quieres regalarle espacio público a una marca para atraer visitantes, colócalo en zonas que se salgan un poco de la ruta turística principal. Pero este ayuntamiento no ve más allá de la M30.
Espero que saquen sitios gloriosos. Sol vale pero solo en ciertos angulos y tendrán que poner cintroles para que los supermariominimousepepapig y demás teleñecos no salgan.
Y trece o veinte cuadrillas de limpieza para cualquier lado antes de filmar. Qué pena.
Woody Allen siempre saca lo mejor de las ciudades y las retrata con todo el romanticismo, eligiendo cuidadosamente rincones y perspectivas. No es como la mayor parte del cine español, que solo retrata lo peor de cada zona de España y rueda en lugares donde haya el máximo número de vagabundos, heroinómanos y prostitutas, es más, normalmente lo escenifica con el triple de lo que hay en realidad y mete un par de tiroteos al estilo la peor zona de la peor ciudad de Sudamérica.
Ay, que más quisiéramos que una Vendôme en Madrid. Pero tenemos a Peppa Pig, kioskos de colorinchis, toldos multicolores, edificios con iluminaciones variadas y sin iluminación, o feriódromos de chorizos parrilleros.
Prefiero pedir mil veces perdón por entrar en Vendôme que permiso para poder pasar por semajante fantoche de plaza
Mandale una carta a Woody Allen para que con un croma y una recreación por IA monten algo en el Palacio de Xifré o el de Madinaceli y luego se lo comentas a algunos de esos inversores de los que hablas en el foro a ver si se acaban animando.
Los inversores, dos en concreto, están dispuestos. El escollo es la propiedad que no está receptiva. Habrá que esperar a que haya un cambio de propietario con otro talante y visión del negocio que se le propone.