Sería una magnífica idea, precisamente en una ciudad que hoy no está sobrada de elementos monumentales. El depósito de agua más grande de la ciudad fue recuperado como torre mirador y tiene bastante éxito.
Sobrevive otro depósito que hoy se utiliza como biblioteca, que, si hacemos caso a lo que dice el artículo, era más pequeño que el arrasado en el Alto de la Villa. Imaginad cómo se vería hoy el grande. Todo un símbolo de la ciudad, efectivamente.
Finalizan las obras de emergencia de la torre de la catedral de El Burgo de Osma
La intervención, a cargo del IPCE, ha durado cerca de un año, con una inversión de 693.312 euros
La restauración de emergencia de la torre catedralicia ha tenido como objetivo intervenir sobre las cornisas para garantizar su durabilidad, estabilidad y estanqueidad