Lo que más me toca la moral de este proyecto es que apenas raspará el 7, y podría haber sido un 10 aumentando el presupuesto en un porcentaje muy moderado.¹
Lo que como gestor presupuestario sería un claro suspenso.
¹Esto es mi opinión personal, para los puntualizadores profesionales. Pero estaría entre un 30 y un 50% de sobrecoste.
Hemos visto el vídeo en el que los técnicos del Ayuntamiento explican que no se ha ido más allá por dos motivos: (1) evitar que la actuación sea considerada un túnel —al superar los 200 metros—, lo que incrementaría significativamente los costes; y (2) no repetir la mala experiencia que, según indican, vivieron durante el desarrollo de Madrid Río.
Esto evidencia una clara falta de ambición por parte del Alcalde, que en última instancia es quien toma las decisiones, mientras los técnicos ejecutan esas directrices. Además, en su programa electoral llevaba el soterramiento, no la cubrición
Además, el proyecto deja sin resolver cuestiones clave: la brecha de las cocheras, la conexión de la rotonda de Ventas y un desnivel muy pronunciado en la zona de Antonio Pirala. Son carencias relevantes que limitan el alcance y la calidad de la actuación.
Si lo que querían era (1) no disparar costes y (2) no afectar tanto al tráfico, ¿no hubiese sido posible plantear un proyecto por etapas, que vaya más allá de 2027?
Por ejemplo, lo que se está haciendo ahora, no parece incompatible con un posterior cerramiento de los laterales y una ampliación hasta el puente de ventas (por el centro, entre las 2 rampas de entrada y salida a M30).
Pero supongo que esto queda descartado, porque implicaría ventilación, salidas de emergencia y demás cuestiones técnicas que, quizá, si no se han planteado desde el inicio, costaría más el collar que el perro…
Por poder, se puede, el problema es que hacerlo mal desde un principio implica que, para hacerlo bien, arreglando lo que ya está hecho, habría que gastar más. Es una cuestión muy sencilla, los proyectos se hacen buscando el mayor rédito político al menor coste. Da igual si la ciudad necesita A o B, lo importante es si una actuación así haría ganar o perder votos.
Todo ello claro si no hay intereses privados detrás que condicionen la decisiones del consistorio. Por ejemplo, el caso del Bernabéu el Ayuntamiento se posiciona con Florentino aunque vaya a perder potenciales votantes de la zona. Pero aquí, que no hay nadie detrás, se hace algo que sea muy visual pero que cueste lo mínimo posible.