Pues cómo siempre paso cosas buenas de Barcelona… os comento que aparte de que han chafado el proyecto de ampliación del clúster más chulo de la ciudad en Hospitalet (de torres han pasado a bloques chatos porque las asociaciones enloqucieron)… ayer leía que una torre de 30 plantas que iban a construir en el río Besós… planeada y que ya aparecía en alguna maqueta… se descartaba, sin oposición aparente, porque…
No encajaba (?).
Nunca entenderé el pánico que despiertan las torres. Puedo entender algunos casos, como las Skyline, que sin duda no se integran en el tejido, tapan las vistas a la Sierra de todo el barrio, etc.
Pero es que el pánico llega a grupos “medio serios” ecologistas, que parecen mucho más nerviosos por las torres de Chamartín que por los millones de metros cuadrados que se están urbanizando en Madrid con una densidad que imposibilita el comercio local y que obliga a una movilidad centrada en el coche. Ahí las tertulias y charlas, más bien pocas.