Lo más probable es que exista alguna región de China especializada en fabricar los imanes (y resto de souvenirs) que se ven por media Europa. Como pasa con todo lo demás. Y te vas a cualquier ciudad de España y ves la misma mercancía puesto tras puesto. Lo único que varía es el precio, que va decreciendo según te vas alejando del centro. Ojalá inciativas municipales para colaborar con artesanos y acercar al turista piezas más características y de cierta calidad.
Yo antes siempre me llevaba algún imán de allá donde fuera, pero recuerdo, en mi úlimo viaje a Praga poco antes de la pandemia, que por más que buscaras no veías más que los mismos tristes imanes. Que esto es anecdótico, pero es la mejor representación del tema. La mcdonalización de todo. En algún momento acabaremos con un imán paneuropeo común que consista en un batiburrillo de edificios icónicos hechos por IA.
Y lo de buscar artesanía, cada vez más complicado en ciudades grandes. O pillas algún mercadillo itinerante o nada. De Praga me acabé llevando unos adornos típicos navideños de cristal. En Sevilla, por ejemplo, unos azulejos que hacía un artesano en su taller. Pero a mi alguien me pregunta por algo así en Madrid y no sabría a dónde llevarle, la verdad.
En la plaza mayor la mayoria es morralla, pero sigues encontrando alguna cosa pasable. Si no, creo que en los hippies de Goya, y otros temporales. En el corte de Callao, yo he comprado bastante adornos diferentes,pero claro, es ECI no un negocio independiente.
Si con la conversión del edificio de Generali en Alcalá en un hotel de postín se atreviesen a desalojar al Starbucks y a hacer un revival del café de Fornos… que estuvo en esa misma esquina pero en un edificio precedente.
El Café Central ha anunciado que ha encontrado un resquicio legal que le permite seguir abierto hasta comienzos de 2026. La fecha de cierre que estaba anunciada era el 12 de octubre. De todas formas siguen buscando nueva ubicación.
Decimas sigue en el número 50 de Gran Vía, pero se han trasladado al otro local del mismo edificio, que es más grande y tiene un amplio escaparate que da a la Gran Vía y también a Silva.
No sabía donde poner esto. Ayer de vuelta a casa, no me había fijado nunca en esto. Se trata de la antigua pastelería Niza en la calle Orellana, muy cerquita de la plaza de París. Según reza la placa homenaje es de 1847.
Hoy es una tienda de ropa. Las fotografías son un poco chusteras, pero agradecer a la señora que me dejó hacerlas, pero con la condición de que no podía sacar la ropa, quitándome margen de mejor encuadre.
Un precioso rococó, que según me comentó la maja señora está protegido,
Pues hablando hace poco de cafeterías históricas de Madrid:
“El Café Gijón conservará la esencia que le ha acompañado a lo largo de su historia. Mostramos nuestra satisfacción por la operación llevada a cabo y la ilusión en el proyecto”, ha asegurado el grupo de restauración en un comunicado. De entrada, el local estará cerrado hasta enero por unas obras de reforma que afectarán, en principio, a la cocina y a los servicios, de acuerdo con su propietario actual, José Manuel Escamilla (50 años). El martes saltaron las alarmas de los clientes del local, que se sorprendieron al ver el establecimiento clausurado, sin ningún tipo de actividad. Una situación inusual que solo había ocurrido durante la pandemia del covid-19 y el temporal de Filomena.
Me encantaba esa pastelería, era muy cara, pero tenían cosas ricas. Me dio mucha pena cuando cerró y no he vuelto a entrar. Me alegro que el interior estuviese protegido y que lo hayan respetado.
En este enlace se puede ver una imagen del interior del local cuando era pastelería y cuando ya había cerrado y lo estaban reformando
Menuda vergüenza cerrar el histórico Café Gijón para abrir una cafetería de franquicias con cafés a 7 euros. Es puro y duro terrorismo urbano, cultural y social.
Tienes razon creo que la gente digna que aun quedáis en esta ciudad solo os queda emigrar a alguna de las pocas ciudades que no han sucumbido al tetrico capitalismo, La Habana, Caracas, Piong Yang…