Si me posiciono en contra: estoy en contra del desarrollo de la ciudad, de hacer viviendas, de los edificios en altura, de la densificación… etc. Si me posiciono a favor: estoy en contra del patrimonio, me quiero cargar la ciudad, odio Madrid (¡yo!), no tengo dos dedos de frente… etc. Es agotador el nivel argumental, parece el de una clase de bachillerato.
Pues mire no, algunas veces estará bien y otras veces estará mal. Depende del proyecto, el contexto, los materiales… A ver si te crees que esto de levantar sobre edificios antiguos con materiales modernos es algo nuevo. Mismamente cualquier palacio, catedral o edificio de caserío ha sufrido de siempre ampliaciones contemporáneas a otros tiempos. Catedrales que empiezan góticas y acaban barrocas… Un palacio real reoclásico en medio de una ciudad medieval…. O edificios residenciales que han seguido sumando plantas una y otra vez. Si queremos debatir sobre todo esto, por favor, evita esos argumentos tan básicos y vacíos como que “odio Madrid” porque me veo totalmente incapaz y me ruboriza si quiera intentar plantear un debate mínimamente sosegado y sensato.
Hablando en plata, hay algunos recrecidos que son una mierda, pero hay otros que son muy interesantes. No digo que ese ejemplo sea el mejor del mundo, pero tampoco el peor. El CaixaForum mola un montón. Imagino que a ti te parecerá una aberración. Y que hubieras preferido que se hubiera quedado el edificio original, de valores limitados más allá de los muros de la fachada en lugar de convertirse en una obra en sí misma reconocida por una buena sintonía entre lo que estaba y lo contemporáneo. Pues de esto se trata, hombre.
Las soluciones categóricas y absolutas no suelen funcionar bien en la realidad. El mundo se mueve entre los matices. Y si no te parece bien la propuesta no pasa nada, por aquí se han dicho otras cosas interesantes como que el recrecido no supere al original. Cosa que comparto también.











