EL problema es que Rita Maestre no se ha preocupado del tema hasta que se ha mudado a vivir al barrio y mira que ha ido veces para sacarse la foto con sus compañeros de partido
No tiene ningún sentido plantear sacar las fiestas de San Ididro de la pradera. Si no entra todo el mundo en ese espacio habrá que controlar el aforo, pero la solución no es llevarse esa celebración a un eventódromo a tomar por saco de la ciudad para no molestar.
Junto a la Warner como alguien planteó. Allí desde luego no habría problemas de aglomeraciones. Porque no iría nadie
Bueno, yo no soy muy de estas fiestas, pero a lo mejor sería interesante plantear dos, tres, cuatro o cinco puntos de la fiesta.
De hecho ya se han hecho cosas en Matadero, Plaza Mayor…
Supongo que ese es el camino.
Y en las Vistillas y en la Plaza de la Villa.
Si ya se hace, ¿cual es el problema?
Pues me preguntaba si hay que salir más ese camino…
Que el concierto gordo esté en otros sitios, aunque en la pradera tengamos una fiesta más tranquila y tradicional.
Bueno, mi punto resumido es que Madrid es una ciudad cada vez más grande y hay que actualizar eventos / espacios a esta condición, porque al utilizar los mismos (con algunas adiciones más) que hace 100 o 200 años esos lugares se saturan o colapsan.
El objetivo es que Madrid siga, un no parar de eventos, más todos los que puedan venir, pero buscando un equilibrio con bienestar vecinal y movilidad.
Eso no es un recinto habilitado y en condiciones, sino un descampado detrás de un polígono donde han puesto unos rollos de césped artificial.
Una ciudad como Madrid debería tener hace ya tiempo un gran recinto donde celebrar festivales.
Sí es un recinto y está perfectamente habilitado para ello a falta de pulir algunos accesos.
Los grandes festivales por regla general se organizan en descampados donde la promotora realiza el montaje que considere necesario y lo desmonta al acabar el mismo.
Eso es un festivalódromo. Otras cosas son otras cosas.
Es que nadie en su sano juicio ha planteado ni plantearía eso. Es buscar problemas donde no los hay, lo de siempre.
Un vídeo chusquero buscando lo que quieren que salga, nada más. Caminas 2 minutos desde donde está grabado el vídeo y tienes todo el espacio que quieras. Si no te gustan las aglomeraciones no vayas al evento central de unas fiestas, no vayas al Orgullo, no vayas a ninguna manifestación ni a ningún evento de los cientos que se organizan cada año en Madrid.
Y no se puede soplar y sorber. No se puede pretender putear al Bernabeu y a la F1 porque hacen mucho ruido y causan problemas y a la vez quejarse porque la música de San Isidro no se oye.
Rita y compañía, dejad de enfangarlo todo.
San Isidro este año ha sido espectacular. Jamás vi tanto chulapismo, tanta gente vestida, trajes espectaculares, muchos de ellos creativos. Este año ha sido emocionante sentir que parece que, la juventud, quiere reivindicar lo nuestro. Esperemos que no sea pasajero.
Y por esto mismo, creo que las fiestas deben tomar otra dimensión. El Ayuntamiento se las toma como unas fiestas de barrio y poco más, cuando son las fiestas de la ciudad. Igual que ocurre con la San Lorenzo, San Cayetano y la Paloma, nuestro otro referente castizo.
El cartel de conciertos es para echar de comer a parte…no me puedo creer que nuestra ciudad no invierta casi nada en ninguna de sus tres fiestas (incluyo el Orgullo claro está), en traer a grandes referentes.
El espacio conformado por la “Pradera” da para mucho, que además, se encuentra enlazado con el parque de la Cuña Verde y el Río. Se podrían reorganizar las cosas, como por ejemplo, poner el escenario de los conciertos en el campo de futbol, porque la ubicación actual no da para mucho. Se podrían planificar los itinerarios entre los diferentes puntos y obviamente, más baños, porque nadie puede esperar 40 minutos para cambiar el agua. Tenemos que evitar morir de éxito antes de nacer.
Y luego extender ciertos eventos por el centro, para que el centro se llene de mantones y parpusas. En fin, dar a la fiesta mayor relevancia. Y como a esta, a todas nuestras fiestas, reivindicando nuestras verbenas.