Siempre que escucho a alguien de fuera decir eso de que lo único icónico es el cartel de Sweepes, me acuerdo de cierta canción de Séptimo Sello…
Pues eso.
Siempre que escucho a alguien de fuera decir eso de que lo único icónico es el cartel de Sweepes, me acuerdo de cierta canción de Séptimo Sello…
Pues eso.
Como de costumbre, me parece que eres injusto con lo que se hace o no se hace en Madrid. Precisamente de las Filipinas se organizó una fantástica exposición en el Museo Nacional de Antropología en el año 2017, recordando y poniendo en contexto, que no celebrando, la Exposición de 1887, porque recordemos que como el resto de europeos participamos de la ignominia de los zoológicos humanos, exponiendo a gente en el Retiro como si fueran animales.
Así que sí, algo de hizo para esa ocasión.
Sobre los Juegos, que no vengan por favor. Madrid no necesita perder energía ahora en eso.
Gracias por puntualizar lo de esa exposición ![]()
¿¡Por!? ![]()
Es que, por ejemplo, para el centenario de la EXPO del 29 reforman casi todo Montjuic.
Para la de 1887 de Madrid hicimos una exposición en el Antropológico.
Es justo lo que estoy diciendo.
Mi punto no era una crítica con mala sangre a Madrid. Era un punto del que tirar, hacerse auto-referencias, más allá de la obsesión olimpica para superar a Barcelona.
Otro:
Centenario Palacios:
Centenario de la muerte de Gaudí (2026)
Pues Madrid tiene que “autocelebrarse” mucho más.
Otras ciudades tienen mucho menos, y rascan mucho más.
Y porque conozco Barcelona, que son muy de hacerse auto bombo, les encanta. No sé las que se traen en París o Londres, Roma o Milán.
Es que esa comparación de exposiciones no hay por donde cogerla. Como si comparas el estadio de Vallecas con el Bernabeu y te quejas de por qué en el primero no se hace una reforma como del segundo.
Lo mismo lo de comparar el impacto y conocimiento mundial de Palacios con Gaudí, con todos los respetos al primero.
Y hay que decir que la exposición que se hizo de Palacios me pareció muy buena.
Bueno, ya está, no sé como se me ocurre pedir que Madrid se autocelebre más en vez de copiar el legado olímpico de Barcelona.
Tenéis razón. Estamos suficientemente puestos en valor, de Palacios a Villanueva, o figuras como Scarlati y Sabatini. Ya nos celebramos lo suficiente, incluyendo aniversarios de acontecimientos urbanos como Ciudad Universitaria o el Ensanche, también se celebran y recuerdan.
Sé que Palacios no está al nivel de Guadí. Pero era un ejemplo.
Para el otro centenario de Gaudí (el nacimiento) se restauraron las fachadas de sus edificios, creo que se abrió a visita alguno más. Para el centenario de Cerdá se reformó y abrió al público algunos patios de manzana recordando su legado (más congresos, exposiciones, etc), ¿con Castro?¿con Ciudad Universitaria?¿qué hicimos?
A mi me parece evidente que somos una ciudad que se celebra poco a sí misma y podemos usar efemérides “madrileñas” para poner metas temporales a proyectos de transformación.
En España los políticos se compran los Másters para parecer más de lo que son, en lugar de hacerlos para formarse y crecer de verdad. Creo que explica bien esto que dices de organizar unos Juegos para engrandecer la ciudad de manera artificial en vez de celebrarla en el día a día. Es la cultura del país.
Algunos políticos muy concretos, otros sí que los han hecho.
Coincido absolutamente en que, dada la importancia de Antonio Palacios, no se ha celebrado convenientemente su centenario.
Con lo que no estoy de acuerdo es con el tema de los niveles. ¿Palacio no está al nivel de Gaudí? Para mi sí lo está, y lo dice un enamorado de Gaudí. La única diferencia es que las mayores locuras de Gaudí se han ejecutado, y las mayores locuras de Palacios no se han construido… ¿Qué se diría del Vigo soñado por Palacios, o de la Gran Vía aérea? ¿O de una hipotética gran catedral metropolitana hecha por Palacios?
A mi esto me maravilla cada vez que lo veo. Y me horroriza que los propios madrileños lo infravaloramos, está junto a una autopista urbana con boca de túnel incluida y un entorno que no está ni mucho menos a su altura. Coloquémoslo en Barcelona y muchos dirán que es lo más de lo más…
Me encantaría que se pusiera en valor (urbanamente) toda su obra, y en esto tenemos que ser muchísimo más ambiciosos los madrileños, y que se tuviera el mismo mimo que se tiene en otros lugares con aquellos que han hecho grandes sus ciudades.
El de Palacios por fechas y usos es paralelo al Hospital de la Santa Cruz y San Pablo de Barcelona
Busque, compare y si encuentra lago mejor…
En la iglesia de Maudes hice mi primera comunión, de almirante de navío o eso parece en las fotos.
Te lo compro todo menos la igualación con Gaudí, y no porque yo sea ningún fanboy, pero Gaudí innovó con la forma de proyectar, con la curva isostática o el arco paraboloide, y no podemos decir lo mismo del gallego, al que yo pondría sin problema en el pedestal de otras figuras del movimiento catalán como Domenech i Montaner o Puig i Cadafalch.
Yo no usaría sus inclinaciones megalómanas en Vigo o Madrid como medidor de su maestría porque entonces tendríamos que ponderar a Speer, que era un cutre de solemnidad.
Palacios lo pongo al mismo nivel que Puig i Cadalfach o Domenech i Montaner, para no salirnos de equivalentes modernistas catalanes.
Autores con un estudio personal único, reconocible, que maracaron la historia e incluso el estilo propio de sus ciudades.
Ahora, Gaudí… Es un punto y aparte mundial. Es el genio del modernismo y creo que es el único arquitecto español que se merece codearse con Wright, Palladio, Wagner y toda la tropa. Creo que genios como este en Madrid hemos tenido la suerte de tener a Velázquez, Goya y Cervantes.
Que un señor en 1885 plantara esto…
Pero aun así… ¡hay que creerselo un poco!
Y deberíamos celebrar a Palacios o Oíza como Guadí en Barcelona, pues claro. Ahora, a puerta cerrada, os confieso, que no son lo mismo, ¡y me encanta Palacios!
También os digo: a Gaudí lo han mimado mucho más en Barcelona. Poniendo solado Guadí en el Paseo de Gracia (y haciendolo otra seña de la Marca Barcelona), restaurando sus edificios, y completando sus obras no acabadas.
Con Palacios… modificamos sus edificios, cambiamos sus carpinterías, desaparecieron sus diseños para el interior del Metro…
En resumen, balones fuera sobre una nueva candidatura olímpica. No hay nada de nada.
La verdad que no se porque a veces nos empeñamos a tener que elegir entre dos genios…¡si podemos quedarnos con los dos!
Los contextos de ambos arquitectos son muy diferentes. Gaudí tuvo la inmensa suerte de tener como mecenas a gente que le dio mucha carta blanca…y dinero. Gaudí es un hito en la historia de la arquitectura, un símbolo, pero también decir que los símbolos, se construyen. Hubo décadas en las que Gaudí era tachado de excéntrico, una especie de Calatrava de la época. Creo que nadie puede negar la genialidad de Gaudí incluso en sus fallos.
Antonio Palacios es por su parte, un arquitecto mucho más trasversal, teniendo obra pública y privada, por lo tanto, sujeto a otros condicionantes. Antonio Palacios creó escuela y seguidores. Sus soluciones constructivas son casi únicas en su momento, directamente traídas de la arquitectura americana, una cosa poco corriente en la época.
Por contra a veces a sido criticado por su excesivo monumentalismo…y tachado de ecléctico y regionalista. Siempre me ha parecido curioso que si uno se inspira en estilos medievalistas, el resultado sí puede ser “modernista”, mientras que si se inspira en otros estilos no…a lo mejor el problema está en la etiqueta “modernista”, porque puedo decir que la obra de Palacios es completamente moderna y “modernista”, pero bebiendo de otras fuentes.
Antonio Palacios ha tenido la desgracia, aunque sea una suerte para nosotros, de tener su obra más representativa en una ciudad que ni mima ni cuida en absoluto su patrimonio. Como bien se ha dicho, seguimos en la actualidad, eliminando elementos de sus obras, de sus diseños, modificamos sus edificios… ¡si hasta Correos no se salva!
Y el Metro…en vez de seguir la línea que él creó, como marca de identidad…hemos cambiado cerámica por vitrex.
Bueno nada que no sepamos…pero no hace falta elegir. Tenemos dos genios, iguales, cada uno en su estilo y su contexto. Un saludo!