La verdad que no se porque a veces nos empeñamos a tener que elegir entre dos genios…¡si podemos quedarnos con los dos!
Los contextos de ambos arquitectos son muy diferentes. Gaudí tuvo la inmensa suerte de tener como mecenas a gente que le dio mucha carta blanca…y dinero. Gaudí es un hito en la historia de la arquitectura, un símbolo, pero también decir que los símbolos, se construyen. Hubo décadas en las que Gaudí era tachado de excéntrico, una especie de Calatrava de la época. Creo que nadie puede negar la genialidad de Gaudí incluso en sus fallos.
Antonio Palacios es por su parte, un arquitecto mucho más trasversal, teniendo obra pública y privada, por lo tanto, sujeto a otros condicionantes. Antonio Palacios creó escuela y seguidores. Sus soluciones constructivas son casi únicas en su momento, directamente traídas de la arquitectura americana, una cosa poco corriente en la época.
Por contra a veces a sido criticado por su excesivo monumentalismo…y tachado de ecléctico y regionalista. Siempre me ha parecido curioso que si uno se inspira en estilos medievalistas, el resultado sí puede ser “modernista”, mientras que si se inspira en otros estilos no…a lo mejor el problema está en la etiqueta “modernista”, porque puedo decir que la obra de Palacios es completamente moderna y “modernista”, pero bebiendo de otras fuentes.
Antonio Palacios ha tenido la desgracia, aunque sea una suerte para nosotros, de tener su obra más representativa en una ciudad que ni mima ni cuida en absoluto su patrimonio. Como bien se ha dicho, seguimos en la actualidad, eliminando elementos de sus obras, de sus diseños, modificamos sus edificios… ¡si hasta Correos no se salva!
Y el Metro…en vez de seguir la línea que él creó, como marca de identidad…hemos cambiado cerámica por vitrex.
Bueno nada que no sepamos…pero no hace falta elegir. Tenemos dos genios, iguales, cada uno en su estilo y su contexto. Un saludo!