Hace años Lisboa se propuso ser una capital turística. Ahora se ha convertido en el mayor infierno turistificado de Europa
El precio de la vivienda se ha disparado mientras el centro urbano perdía a buena parte de su población
La capital lusa encabeza el listado de ciudades europeas con la vivienda menos “asequible”
Para Cocola-Grant la clave está en los años posteriores a la crisis financiera de 2008, cuando Portugal adoptó un plan de choque que, entre otros objetivos, se propuso hacer de Lisboa un destino más apetitoso para los turistas y la inversión inmobiliaria.
El Gobierno flexibilizó el mercado del alquiler, recurrió a la política fiscal para atraer a los fondos de inversión y aplicó incentivos para captar a compradores que no residiesen en Portugal, una fórmula que también se ha probado en España.