Madre mía… “vísteme despacio que tengo prisa” aplica también, hasta cierto grado, al presupuesto y las obras.
Quiebra la constructora del estadio:
Madre mía… pues justo en otro hilo hablábamos de edificabilidades: bien podría haber rascado el Barça algún uso en su ámbito para no ir tan justo de dinero con la reforma.
El Camp Nou está mucho menos constreñido que el Bernabéu.
Lo de venir a competir a España, donde tenemos algunas de las mejores constructoras del mundo era suicida, por no hablar de la mala prensa que han tenido las obras en cuanto a la explotación de los trabajadores y el incumplimiento de los plazos.
El nuevo Palau Blaugrana todavía no tiene financiación, pero ya se intuye las grandes ventajas que tendrá respecto al actual, inaugurado en 1971 durante la presidencia de Agustí Montal. El coste final podría rondar los 420 millones de euros y el club busca una marca comercial (preferentemente de Estados Unidos) que asuma parte del presupuesto a cambio de su explotación parcial. Este plan contempla también la construcción del Petit Palau, para 3.000 o 4.000 espectadores.
Vaya, qué decepción, pensaba que era una noticia de Ruth Ugalde.
En fin, que mucho ha durado la broma. Condiciones de semiesclavitud, pero sin el semi delante, obreros pegándose palizas a la entrada de la obra… y qué poquitas líneas ha cubierto en tebeos como Lo País y El Putridencial.
Bueno, ha rascado un incremento de edificabilidad de entre 100.000 y 150.000 m2. (El Madrid pidió 25.000 y no le dieron ni un m2)
Además puede hacer 4 edificios para oficinas, hotel, etc
Normal…
Los terrenos son del FCB, tanto la zona del estadio, la zona donde estaba el antiguo Miniestadi (donde va proyectado el nuevo Palau Blaugrana), el palau blaugrana y el palacio de hielo. El Barça de echo cede todos los terrenos alrededor del CampNou, elimina todas las vayas perimetrales para que sea de acceso público (14000 m2) a cambio el ayuntamiento permite edificar donde actualmente se encuentra ya un edificio (propiedad del Barça), el palacio de gel (propiedad del Bará) y el Palau (propiedad del Barça). Las calles circundantes (Arístides Maillol, Joan XXIII, etc.) siguen siendo de titularidad pública, aunque el Barça paga la factura de su remodelación (unos 28 millones de euros)




