“Esto vale casi 500 euros y tú no vas a pagar nada”. Es la frase que escuchó Marta, el nombre ficticio de una mujer de 40 años que el pasado febrero acudió a la sanidad pública de la Comunidad de Madrid para abortar. En la unidad de Interrupción Voluntaria del Embarazo de la Comunidad, una oficina a la que tienen que acudir todas las mujeres que quieran abortar a través de la sanidad pública en Madrid, le atendió una persona que le remarcó el coste de la intervención y le aseguró que todos los hospitales de la región son objetores, a pesar de que la ley exige que la objeción sea una decisión individual de cada profesional.
Menos mal que esta externalizada media sanidad publica en Madrid
Este gráfico asl final yo creo que está aplicando a casi todos los datos de la Comunidad: una población que no deja de crecer y los servicios (Metro, educación, salud) no lo hacen al mismo ritmo.
¿Qué podría salir mal? ![]()

