Avenida Roma
La propuesta configura la Avenida partiendo de un juego de parterres con pavimentos que religan el paseo mediante espacios de estada y grandes parterres verdes con abundante vegetación y arbolado. Gracias al nuevo trazado de Calle Mallorca, que libera el espacio central conectado totalmente a la fachada norte. Mediante el terraplenado de por encima del cajón ferroviario conseguimos plantar árboles de gran porte y generar una permeabilidad espacial de la propuesta. Finalmente, gracias a la reorganización del trazado viario favorecemos la pacificación, eliminamos un cruce y, conjuntamente con el resto de actuaciones, dotamos la Avenida Roma de una lectura unitaria pero con soluciones específicas para cada uno de los tramos.
Madre mía, pedazo cambio:




