Se han dado a conocer los cinco equipos finalistas del Liceu Mar de Barcelona: SANAA junto con Camps Felip; Snøhetta con Batlle Roig; Barozzi Veiga, Maio y Burgos & Garrido; Sou Fujimoto, GRAS Reynés y Alday Jover; y David Chipperfield, b720 Arquitectura y Creus e Carrasco. https://arquitecturaviva.com/articulos/cinco-equipos-compiten-por-el-liceu-mar La segunda sede del Gran Teatre del Liceu se situará en el Port Vell de Barcelona. Los cinco equipos fueron seleccionados entre 55 propuestas presentadas por estudios locales e internacionales.
Las iglesias evangélicas proliferan: “Su fuerza motora es la población migrante latina”
El número de centros en Cataluña se ha duplicado en dos décadas y en Barcelona ya se acerca al de los espacios de culto católicos
Un amigo algo chungo dejó el rap y la calle para hacerse evangélico, se casó con una latina y tienen ya el primero hijo a los veinti tantos. En redes imagen de famila conservadora perfecta. Muy materialistas con su teología de la prosperidad. Es gracioso porque es una desviación cristiana popular entre inmigrantes, ex yonquis y gitanos.
Siempre hablamos de lo poco patriota que es la izquierda pero nos olvidamos de las derechas hispanas, envueltas en banderas, cánticos patriotas y la cruz, capaces del lamepollismo más extremo con tal de esta obedeciendo las premisas del imperio anglosajón.
Anda que no llevamos mensajes de dirigentes de derecha hispanos pidiendo la invasión de su propio país, por el gobierno del oligarca esquizofrénico, para derribar al político izquierdista de turno.
Sonrojante es esa aceptación de lo evangélico, tan anticatólico, o el sionismo fundamentalista, aunque en Israel desprecien a los cristianos o sean estrechos amigos de nuestros enemigos geopolíticos.
Banc de boira sobre el mar penetra aquest matí alguns metres terra endins i oculta els primers pisos d’edificis emblemàtics: Torre Colón, Torres de Vila Olímpica, Hotel Vela, telefèric…
Casa Sota la Mola, proyectada por el estudio de arquitectura Twobo, se ubica en Matadepera, a los pies del parque natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac, en Barcelona. El encargo surge del deseo de una pareja con dos hijos de construir un hogar profundamente arraigado al lugar, recuperando su vínculo con el entorno tras varios años viviendo en Australia.
Este programa concreto pone el foco en la integración paisajística de las paredes medianeras, esos muros ciegos que afean barrios enteros cuando se derriba el edificio de al lado