El espacio da para al menos tres nuevos rascacielos, como tiene identificado la dirección del recinto, que ha encargado un informe a la consultora EY para analizar todas las opciones y allanar el camino. La intención es desarrollar una hoja de ruta que permita al propietario de estos suelos -en este caso la Junta de Andalucía- a ponerlo en marcha.
Todo ello necesita de un cambio de uso, pues las parcelas de la bancada sólo pueden ser utilizadas actualmente como aparcamiento, y esas plazas para estacionar tan necesarias en el recinto se podrían trasladar a la banqueta, la banda que queda al otro lado de la Carlos III y que se encuentra totalmente abandonada.
Ahí es donde está la dificultad urbanística. Este espacio, que pertenece a la Dirección General de Patrimonio, está pintado en el PGOU como zona verde, una catalogación difícil de cambiar. Esa es la labor que realizan los expertos de EY en el informe con el que inicia el trámite para cumplir el sueño de ver más rascacielos en Sevilla y convertir La Cartuja en un distrito financiero a imagen de la cuatro torres de Madrid.