Para este contenido, puedes hacer una nave y a correr o hacer algo chulo y no tienes unos utibuses en una nave que de hecho es donde los guardas habitualmente. Si vas a hacer un museo de ello, dale algo más que una nave.
Y no, no he dicho que sea vulgar,sino que entre edificios icónicos, que se hicieron con vocación de ser slgo especial, este resulta vulgar comparativamente.
Hombre, no es una nave o un “hangar”. Hay una calidad arquitectónica notable, se nota que es un espacio expositivo, no un almacén de vehículos. Genera unos espacios públicos interesantes.
Es discreto, que va bastante en línea con la identidad arquitectónica de los concursos públicos del consistorio. Que yo recuerde no se buscaba iconicidad, sino singularidad. Y en eso cumple su propósito. Lo singular es que sea correcto y de calidad, con una factura notable, porque comparativamente, lo vulgar es a lo que estamos acostumbrados en la arquitectura municipal.
También, comparativamente puede ser muchas cosas según el objeto de comparación. Pero es que es un museo de autobuses… no un Guggenhheim. El museo de metro, tampoco lo es, y es discreto y notable también.
Y estoy de acuerdo con vosotros en que a Madrid le falta atrevimiento arquitectónico. Aunque yo no quiero que sea por ser una Barcelona u otra ciudad europea… sino que busque su propio camino y seña como ya hizo con el Neomudéjar y el Herreriano. Madrid debe ser Madrid, y querer serlo.
Yo estoy harto de ver arquitectura de calidad en ciudades europeas que podrían estar en cualquier otra ciudad, que no dicen nada del lugar. Espero que Madrid encuentre su identidad diferenciada, que no siga tendencias, sino que las reinterprete.
Me parece más interesante Mallorca en ese sentido que Barcelona.
En principio no me parece un mal proyecto, pero me falta mucha información para poder valorarlo o hacerme una idea de cuál puede ser el resultado final.
No han parado de salirme ultimamente más propuestas del museo por insta.
Entretelas del Manzanares | Martínez Arquitectura, Touza Arquitectos, Juanma Medina, aRE - Arquitectura en Estudio
Interesante inspiracion btw.
El edificio está profundamente anclado en la memoria y el contexto urbano. Proponemos recuperar la historia del lugar, el antiguo estadio, la tradición del transporte público y la imagen de las lavanderas que alguna vez poblaron las riberas del río. Esta evocación se materializa en una cubierta ligera de telas que cuelgan sobre el edificio, filtrando luz y generando sonido, como homenaje sensorial a esa nostalgia. Este entretejido alude a la conexión física y simbólica entre ciudad, río e historia.
Se presenta como un soporte generoso para la vida ciudadana, un espacio para el desarrollo cultural, el encuentro y la contemplación, especialmente desde su cubierta, concebida como un palco público que recuerda la tribuna del antiguo Estadio Vicente Calderón y ofrece vistas privilegiadas hacia la Pradera de San Isidro.
Desde su concepción, el edificio se plantea como un espacio público abierto. La circulación perimetral, accesible incluso fuera del horario del museo, permite recorrer el edificio como una extensión del espacio urbano, conectando la ciudad con el río a través de plazas, escaleras y un puente que culmina sobre el paisaje.
La materialidad acompaña este relato: el ladrillo evoca la arquitectura tradicional madrileña, mientras que el remate en vidrio y textiles aporta ligereza y movimiento. Más que un contenedor, el museo es una invitación a habitar, recordar y reencontrarse con la ciudad.
Esta propuesta concibe el museo como una máquina de ensamblaje, conectada a la movilidad urbana, a las personas y a los flujos de la ciudad. Peatón, autobús, ciclista y visitante activan un sistema dinámico donde el movimiento genera intercambio. El museo deja de ser estático para convertirse en una infraestructura activa de encuentro, interacción y conocimiento colectivo.
Concebido como una caja escénica, el museo puede montarse y desmontarse, reprogramándose para albergar usos deportivos, culturales y colectivos a lo largo del día y la noche. Desde actividades urbanas hasta ferias nocturnas y autocines móviles, el edificio funciona como una máquina flexible y porosa. Sistemas bioclimáticos fachadas activas, cortinas móviles e infraestructura visible garantizan confort mientras diluyen los límites entre el museo y la ciudad.
Creo que es el que más me gusta. El guiño al Calderón me parece un acierto, también el ladrillo. Curioso que uno de ellos sea Touza, madridista militante en las redes.
No es para tirar cohetes, pero si acaba siendo como en el render es una propuesta correcta.
En cuanto a la ubicación me parece muy, muy acertada si queremos generar polos de atracción fuera de las zonas habituales. Madrid Rio puede ser un recurso muy vendible como zona de paseo: empiezas visitando la Casa de los Vargas, haces el recorrido viendo el paisaje urbano, las exclusas, pasas por el museo de la EMT y terminas en Matadero. Con unos cuantos toques, un buen mantenimiento y la promo adecuada puedser en sí mismo un polo de atracción para el turista y descargar el centro.
A mi el de Ramón Esteve también me gusta bastante, pero esas vigas en forma de VVV me recuerdan demasiado al polideportivo de la Cebada y me da miedo verlas.
Totalmente, a mi personalmente me gusta mucho el concepto del museo como un ente modular que puede modificarse para albergar diferentes eventos. A parte que el diseño “industrial” lo veo bastante pinton para un museo quizá un poco más técnico como dices, a mi personalmente me podría recordar levemente a las cocheras.