Puede que esto sea polémico, pero me parece curioso que mucha gente entre pánico al pensar que con el boom demográfico latino se llegue a modificar la cultura local (entre arepas, tamales y alfajores). Cosa que seguramente suceda.
Pero es que la política de la región madrileña, obviando la prosperidad y el estado de bienestar español, sí puede estar alineado con un modelo muy del hemisferio occidental. Y puede que ese viraje fuera anterior al boom latino, por una fascinación por EEUU que en el resto de Europa y partes de España terminó hace bastante, donde esa actitud puede llegar a verse como “friki” o inocente.
Por un lado la predicación cristiana, pero que no lleva a una materialización muy “cristiana” en cuanto doctrina social de la iglesia… ni si quiera por un interés genuino por el patrimonio religioso local. Del modelo urbano más social y denso (de los bajos comerciales, paseos, mercados) de Madrid y España hemos pasado al de las urbanizaciones y centros comerciales y la movilidad, en coche. Eso para los que puedan permitírsela, viviendo en complejos semi herméticos, con capacidad de vivir al margen de la urbe. Sumémosle la “redistribución a la inversa”, concentrando las ampliaciones de Metro en el norte, y la mayor parte de reformas urbanas en el Centro y otras zonas bienavenidas.
Luego estaría el resto de la población. Los afortunados que viven en zonas agradables… los demás, en una masa de ladrillo descuidada, hacinados y compartimentados, que formaría la mayor parte de la metrópolis, olvidados de los planteamientos de decoro e imagen urbana que podría exigir una región con una renta media elevada.
La admiración de EEUU y la generación de dos clases, una de servicios privados y otra de servicios públicos… que espero no terminen siendo herméticas. Me parece llamativa la consonacia también con los evangelistas y el sionismo… lo primero creo que sería impensable con Gallardón o el CDU Bávaro. Ayer, los ataques a países hispanohablantes (México, Cuba, Nicaragua) por parte de la presidenta también están muy alineados con la derecha latina, que muchas veces predica la invasión de su propia tierra con tal de expulsar a la oposición de izquierdas.
Me pregunto si el millón de latinos madrileños también lo terminarán apoyando, consolidándolo como el modelo de metrópolis.
Fernando Caballero tiene una imagen más positiva del asunto, como una especie de variación gringa a la que aspiran muchos latinos, que aquí ven materializada… un sueño americano pero social-europo, pero no sé cuántos latinos terminan viviendo en un PAU con el hijo en la concertada… que sería la casilla de victoria del juego. Porque muchos latinos en EEUU si terminan con buen coche y casa con jardín en los suburbs.
Ya he escrito por aquí alguna vez como me choca el modelo de Madrid con otras regiones conservadores históricas europeas como Baviera, muy próspera y católica, que ve en el mantenimiento de unos servicios públicos de calidad, aunque puedan ser elitistas, así como cierto tejido social, temas indispensables para una Baviera próspera y estable (y también es lo que piden sus poderosas empresas). Lejos está también del modelo actual el modelo franquista que, con todo, podía tener su inquietud social y próspera genuina.
Lo malo es que el sistema americano conduce a tensiones sociales, genera clases y grupos herméticos, el ascensor social puede romperse, ahondando hostidilidades y desigualdad, que alimentan el crimen y la descomposición social. Y no somos un país tremendamente próspero como EEUU, donde la financiacón y las oportunidades salen por las orejas.
Perdón por el tochaco.