Esta situación es especialmente frustrante para la Dirección General de Carreteras porque sus técnicos llevan años señalando que la causa origen del problema está un kilómetro ciudad adentro, una zona urbana que es competencia exclusiva del Ayuntamiento de Málaga. Y así se lo comunicó este departamento dependiente del Ministerio de Transportes al Consistorio a través de un escrito en julio del año pasado.
El documento, al que ha tenido acceso este diario, señala que la maldición del túnel se encuentra en la gran glorieta partida de la avenida Valle Inclán que gestiona el tráfico a la altura de Carlinda. «El semáforo crea colas en horas punta de forma habitual por la elevada intensidad de tráfico que soportan la avenida y el ramal de salida. Las retenciones llegan hasta el tronco de la MA-20 e incluso más allá de la entrada del túnel, a pesar de la distancia existente, generando las situaciones de riesgo de colisiones entre vehículos", reza la misiva antes de añadir que el tramo ha sido mejorado con algunas actuaciones, como el radar de tramo o la línea continua que trata de impedir que los conductores apuren las incorporaciones del carril central de la MA-20 al derecho en pleno túnel para saltarse la cola, medida que muchos conductores no respetan y generan muchísimo riesgo.
El documento también ofrecía la solución antes de que el Ayuntamiento anunciara el pasado marzo medidas para descongestionar el tráfico en esa zona. Para Carreteras, esta pasa por eliminar la glorieta partida semaforizada y apostar por un cruce a distintos niveles que no interrumpa el flujo de tráfico en este punto de la avenida, entrada y salida para los vecinos de los grandes barrios de la ciudad y zona de paso para gran parte del resto, incluidos muchos de los aficionados que regularmente acuden al estadio de La Rosaleda.
En esa misma línea trabaja el Ayuntamiento de Málaga, que a través de los estudios del Área de Movilidad ha evidenciado la «necesidad del soterramiento» de esta avenida en su intersección con el Camino de Suárez y la calle Martínez de la Rosa, dos vías de aportación masiva de conductores que diariamente salen y entran de la capital por esa raqueta. El informe considera que esa obra debe ejecutarse con «con carácter inmediato» para paliar una situación actual que tildan de «límite» y «absolutamente necesaria» para canalizar la movilidad que generará el Centro Comercial Salyt, que se levantará precisamente en esa zona y cuya apertura podría ser una realidad a finales de 2027. El estudio municipal estima que este nuevo uso supondrá el movimiento por ese entorno de unos 500 vehículos más por hora en las horas punta.
También considera fundamental el Nuevo Acceso Noroeste desde la MA-20 para canalizar la movilidad que generará del Tercer Hospital, infraestructura que podría generar el movimiento de 2.000 vehículos en horas punta, muchos de ellos a través de la avenida Valle-Inclán.

