Está claro que esa gran llanura de chalés mira a EEUU (no diría que a la ciudad jardín inglesa).
Pero algo que me llama la atención es que hasta en ese país, tan individualista, en los barrios más pijos hay realmente un “deeply concern” por el aspecto del barrio y de la localidad. Míticas son las ordenanzas y normas vecinales para hasta el color o la altura de tu césped. O los árboles que puedes plantar.
Parece que los españoles somos mucho más permisivos, da igual la renta, con el aspecto de las aceras, el descontrol del arbolado, la profusión de descampado o de especies invasoras.
Parece que muchas veces el cuidado se limita de las vallas para adentro de la urbanización.
Este instrumento constituye un nuevo concepto de ordenación urbanística, menos rígido y con mayor capacidad de adaptación a los cambios que los planes generales
Leyendo el Código de Urbanismo de la Comunidad de Madrid no aprecio que un municipio pueda carecer de Plan General.
Esto me lleva a pensar que el PGOU de 1997 no se va a derogar y que en lugar de trabajar en sacar un nuevo PGOU lo que van a hacer es meter otra “capa” por encima que será ese denominado “Plan Estratégico Municipal”, con esto se ahorrarían bastante trabajo respecto a lo que implica sacar un nuevo PGOU, pero dudo que se resuelva algo, más bien al contrario, estaríamos ante más burocracia.
Al principio no trascendieron demasiados detalles del proyecto que estaba en marcha. “Obra nueva y muchas plantas”, se limitaba a decirle Jiménez a la señora, que quería vender su casa. Pero cuando la imagen quedó expuesta en un lateral del edificio contiguo al de Tarragona 1 y la señora se enteró de que serían un total de ocho alturas con pisos de dos o tres habitaciones y un precio mínimo de 699.000 euros, entonces ella “elaboró una regla de tres como las que te enseñan en el colegio”: el metro cuadrado costaba más de 10.000 euros, por lo que su piso, de 140 metros, debería venderlo por 1,8 millones, el más caro de todo el distrito ya que en el portal inmobiliario Idealista el valor más alto está en los 1,7 millones por un ático de la calle Ferrocarril.
Si el bosque metropolitano estangula la ciudad poniendo fin al suelo que podría urbanizarse entonces hay dos formas de arreglar esta situación :Aumentar la construcción de edificios residenciales con mayor altura o trasladar parte de la ciudad al área metropolitana sur.
Indudablemente los precios están disparados. Lo del periodista " Tres promotoras del barrio de Salamanca desembarcan en el distrito obrero con modelos de negocio para atraer clientes ricos". Yo creo que en esa zona de Arganzuela vivirán obreros, profesionales liberales, ingenieros, médicos, fontaneros y todo lo demás. Pero supongo que los polos Obrero vs. Salamanca quedan resultones para la noticia. No es la primera ni la segunda promoción de vivienda nueva en la zona.
El fuerte desequilibrio entre la oferta y la demanda. La primera, escasa, y la segunda, desbordada. En algunas zonas es importante también mencionar la presión que ejercen los compradores extranjeros con alto poder adquisitivo, que empujan los precios al alza
No existen los barrios obreros porque ya no hay clase obrera. Todos somos clase media, desde el reponedor del DIA hasta los que le compran apartamentos de varios millones a Juan Travesedo.
Cae un 15% las viviendas iniciadas respecto al año anterior, hasta las 4.800.
Esta caída en las tasas de crecimiento es más grave en algunas de las ciudades con más déficit de viviendas. Destacan los malos datos de las provincias de Madrid y Barcelona, donde no sólo frena la construcción, sino que sufre una caída. En Madrid se iniciaron algo menos de 4.800 viviendas, lo que supone un descenso del 15% respecto del mismo trimestre del año anterior.
Yo cuando dije que Idealista no es aceptable para extrapolar el precio medio porque hay varias plataformas online, agencias sin oresencia online, y pisos que se venden sin poner anuncios en agencias, que faltaban muchos datos, me crucificásteis. Parece que al final me dais la razón..
El ‘coliving’ senior de lujo en La Moraleja: hasta 1,1 millones de euros por apartamento y 2.500 euros en gastos de comunidad
Cando, la ‘joint venture’ formada por JV40 y la hotelera Yurbban, prevé entregar en septiembre su primer proyecto con 76 viviendas