Deberíamos extraditarlas a Afganistán, para que comenten estas cosas ahí, así las maten, violen, apedreen, cuelguen de una grúa o a saber qué otra cosa bien merecida. Eso sería parte de su lucha.
Basta ya de estas charlas mega progres feministas regadas de subvenciones (seguramente todas sean mujeres que cómodamente viven del erario público español: moras, inmigrantes y feministas, blanco y en botella, no hay otra).
Todo sea menos darle palabra y espacio a extranjeras marrones y aun menos en un clave feminista.
Según ese argumento, sólo sería válida la voz de las refugiadas ucranianas si se les pone un fusil y se las manda al frente contra Rusia?
Fijate que me parece que tu argumento es de lo más “woke”. Porque viene a poner de manifiesto que la gente privilegiada no debería ser altavoz de nada ni tener derecho a una opinión.
No, deberían de entrenar a todo afgano que se queje de lo mal que está su país para que entre todos y todas vayan allí a luchar por liberar a sus compatriotas
De lo contrario ya me dirás tú de qué sirve tanta charlita
Y si no, que se quiten el pañuelo y se pongan a currar que vividores ya hay muchos propios y no necesitamos más.
O pueden irse a uno de los países islámicos donde no están los talibanes y estarán muy cómodas al ser culturalmente afines
O sea, se quejan de su país (no del nuestro) y quieres mandarlas a su país o a otro similar?
Se supone que están en el mismo lado de la crítica que tú.
Por qué traes el velo al debate? Se pondrán o no velo para trabajar en función de los requisitos del puesto de trabajo y del empleador. Pero eso no tiene nada que ver con su voz crítica contra aquello de lo que huyen.
Si, hay países islámicos donde no hay guerra y no están los talibanes. Igual es que en ninguno de ellos podrían hacer el paripé y vivir del cuento del llanto eterno
Si tanto odian la ideología que les expulsó de su país no deberían llevar el pañuelo que es una imposición religiosa de la fe que provocó su exilio
No creo que sea tan fácil salir de la cárcel moral que suponen años de adoctrinamiento religioso. Y sin embargo, lo más importante es que esas mujeres están sanas y salvas en lugares en los que pueden disfrutar de unas libertades entre las que existe la opción de quitárselo, llegado el momento.
No todas las mujeres tienen las capacidades o la voluntad de Ayaan Hirsi Ali. Y tampoco hay que exigírselas. Cada una tiene su proceso.