Sinceramente, el vallado lo veo “justo y necesario”. Hay que ser consciente de el nivel de vandalismo y grafitti existente hoy en día.
Quizás si que habría tratado de, aún manteniendo el vallado, “abrir” el recinto al parque.
Sinceramente, el vallado lo veo “justo y necesario”. Hay que ser consciente de el nivel de vandalismo y grafitti existente hoy en día.
Quizás si que habría tratado de, aún manteniendo el vallado, “abrir” el recinto al parque.
Yo soy el primero en denunciar el nivel de vandalismo y grafiti, pero creo que:
1º el hecho de poner una vallita no va a impedir que un grafitero acceda y pinte algo;
2º el soporte de hormigón que sustenta la valla es carne de tag, seguro, lo vemos en otros sitios. Sin valla, no habría esa parte baja tampoco;
3º si vandalizan el centro o biblioteca, píntese encima con celeridad, como se ha pedido y logrado en otras dotaciones públicas; y
4º los no-lugares, los espacios inhóspitos o menos transitados, los márgenes, son precisamente el hábitat natural de los vándalos y grafiteros, luego lo más conveniente es tener una plaza con vida, un espacio abierto a la gente, que invite a entrar, a quedarse y a participar en las actividades culturales y de lectura que se programen…
Pues entonces tampoco hace falta la traducción de las pestañas.
Me refería a quien crea la página, no al lector.
Yo no he dicho que no haga falta la versión inglesa, sino que es absurdo que no la fabriquen de forma prácticamente automática.
De acuerdo. Te había entendido mal.
La zona entre la biblioteca y el mercado/polideportivo de Barceló está considerada como zona verde y solo ves granito y acero corten. El concepto de zona verde en Madrid sí que es una fantasía.
Diría que estos vallados perimetrales se ponen por una cuestión de seguridad y control de accesos.
Ya teníamos claro que es probablemente el motivo que esgrimirán (creo que no se les ha preguntado todavía), pero gracias por iluminarnos.
También tenemos claro que es una tomadura de pelo y se pueden hacer de forma diferente.
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Y Almeida hará NADA para evitar el cierre de la galería.
En este caso no creo que pueda ni deba hacer nada. Es una galería que durante años ha sido un referente en Madrid y que ha ayudado a traer grandes artistas y a dinamizar el mercado de arte. A fin de cuentas Helga de Alvear fue una gran coleccionista, pero no hay que olvidar que su galería era un negocio privado. El espacio ayudó a impulsar la calle Doctor Fourquet como alternativa al Barrio de Salamanca y a la zona de Alonso Martínez, pero con la muerte de su fundadora ha cumplido un ciclo, como antes lo hicieron Soledad Lorenzo o Juana de Aizpuru. Unas galerías cierran y otras abren en un mercado del arte bastante dinámico, como es el madrileño. En realidad Madrid se está comiendo casi todo el mercado español del arte contemporáneo y no solo porque acapara las ferias de arte más relevantes, en donde galerías de Valencia, Sevilla o Gijón hacen una parte importante de sus ventas. En los últimos años algunas galerías de Barcelona o Málaga han abierto sucursal en Madrid, a ver si conseguían parte de un pastel que tampoco es muy grande, pero también de Alemania, Colombia o Cuba. Y luego están las Baleares, que en los últimos años sí que han abierto espacios muy interesantes. A ver si llega una propuesta brillante en el espacio que ocupaba Helga de Alvear
El museo del traje debería ser repensado de alguna manera, o ampliado. Actualmente es un lugar prácticamente desconocido y pequeño.
Se hace saber…
Resolución de la Presidencia del Consejo de Administración del Patrimonio Nacional, por la que se determinan las normas para el acceso y visita públicos para los espacios de Patrimonio Nacional y de los bienes que lo integran. 18 de diciembre de 2025.
Son 7.000 m² dentro de un edificio de 24.000 m².
Yo creo que hay espacio para repensar.
Quizá elevar otro piso el cuerpo bajo.
Pero creo que es más apremiante repensar su conexión con la ciudad y su accesibilidad peatonal, que actualmente es muy ingrata.
El Museo del Traje debe buscar una nueva ubicación, los terrenos sobre los que está construido pertenecen a la Complutense y su cesión expiró hace bastantes años, reclamando la universidad su titularidad para ubicar en el todos sus “museos” repartidos por las diferentes universidades.
Últimamente no hay mucha noticias, pero durante unos cuantos años la universidad estuvo reclamando el edificio y por parte de Cultura buscando nuevo lugar para el museo.