Madrid comparada con

Estaba viendo un vídeo sobre las novedades del Corredor Mediterráneo.

Primero, me gustaría insistir en que en un mundo global de enormes superpotencias y mega urbes, España tiene un papel discreto o limitado, y que todo lo que sea bueno para Málaga, Valencia o Barcelona, es indirecta o directamente bueno para Madrid, y viceversa. Ojalá avanzar hacia una mayor integración, también con Portugal.

Segundo… en la península, parece que el Estado portugués insiste en el eje Atlántico Lisboa-Oporto(-Vigo) y las élites, más empresariales que políticas, de Valencia y Barcelona (fundamentalmente) empujan hacia un obvio y necesario Corredor Mediterráneo.

No sé si en Madrid somos conscientes de la relevancia de este eje. Es una apuesta decisiva que desdibuja el histórico sistema radial español, conectando la segunda y tercera ciudad española, con otros de los ejes más dinámicos de nuestro país (Murcia-Alicante, Almería). No solo se trata de tráfico de pasajeros: también de mercancías, actividades logísticas, exportación y desarrollo industrial.

Temo que, al estar la economía del arco centrada (además de en el turismo) en la industria, la agroexportación y la explotación mineral, la vertebración del territorio es fundamental para posibilitar ese modelo productivo: de las minas y canteras, a los polígonos, y de ahí a los puertos y las terminales ferroviarias. Es probable que el eje Almería-Barcelona se convierta en el eje de mercancías número de España y conectando el espacio continuamente poblado más extenso del país.

Tal vez el Corredor termine acelerando dinámicas que ya han empezado en España, como la pérdida de peso de la cornisa cantábrica y la escora del país cada vez más hacia el Mediterráneo, con un gran Madrid en el centro. Y con una conexión europea, cada vez más fuerte (no olvidemos que el Corredor Mediterráneo no termina en Barcelona: termina en Hungría, y forma parte de la TEN-T, la Red Transeuropea de Transporte)



¿Breve resumen del nuevo modelo de país?

Sí creo que desde el Estado, desde Madrid, y ojalá con un enfoque a largo plazo en la estabilidad del país se ha visto con escepticismo un corredor mediterráneo conectando (fundamentalmente) las prósperas áreas catalanoparlantes y dejando fuera el otro gran polo dinámico del país, Madrid. No creo que sea ninguna coincidencia que exista antes conexión AV Madrid-Murcia que Barcelona-Valencia. Tenía su por qué.

Encima, en España tenemos un desafortunado experiencia que relaciona desarrollo económico de regiones periféricas y nacionalismo. Que buena parte de la economía nacional descansara en Cataluña-País Vasco fue problemático, ¿será ahora que lo haga en un eje mediterráneo Cataluña-Valencia directamente conectado con Lyon y Marsella?

Hace 10 años pareciera que el modelo de la España futura era otro: una Cataluña totalmente decadente, muerta por nacionalismo y la tensión política, frente a una Madrid-metrópolis que se abría al mundo (combinado con alguna otra ciudad, como Málaga, que estaba presentando un desarrollo espectacular). Yo mismo en este foro llegué a decir que parecía que España dejaba de estar inclinada hacia País Vasco y Cataluña para estarlo hacia Madrid (fundamentalmente) y algunos polos dinámicos del sur (Málaga, Almería, Murcia-Alicante) ¿la muerte del nacionalismo y de la fuerza del federalismo asimétrico?

El panorama ha cambiado. El modelo Madrid actual está mostrando signos de agotamiento. Creo mucho en ir cambiando de políticas a medida que va cambiando la situación, que es algo que no ha sucedido. En su día vender Madrid como zona de “fiscalidad aliviada” (más como publicidad que como realidad; basta ver el pobre desempeño de Madrid en el Brexit o la marcha de Ferrovial a Países Bajos) pudo funcionar muy bien en el contexto del Procés.

Pero parece que eso se ha convertido en un mantra, la única manera de gobernar, y la ciudad está tropezando con su propio crecimiento acelerado. Y, de momento, nadie está trazando un plan. El protagonismo se lo lleva la telenovela de la política nacional. Como los planes tardan tanto en materializarse, temo que vamos a seguir otros 5-10 años en la misma senda (por cierto, en Málaga está pasando lo mismo: vivienda imposible, escasa permeabilidad territorial, infraestructuras colapsadas).

Madrid debería aprovechar su gran dinamismo para empezar a generar su propio corredor, fundamentalmente en la cuenca del Tajo, desarrollar una constelación de ciudades prósperas y sólidas que están bien conectadas por AV con la capital (Valladolid, Toledo, Cuenca…).

Pero el gasto público o las políticas públicas ambiciosas no pueden convertirse en un tabú. Es el momento de ampliar el Metro, avanzar hacia nuevos centros metropolitanos, incluso una nueva red regional ferroviaria, hablar con Castilla-La Mancha y el Gobierno sobre el desarrollo urbano asociado al transporte… todo ello exige un verdadero plan Marshall, público.

Madrid tampoco puede quedar como un oasis financiero fundamentalmente en medio de la meseta. El modelo de Londres en Inglaterra roza la depredación. Y encima, Madrid no es Londres, ya quisiéramos.

Los sistemas de ciudades son más estables y fuertes que apostarlo todo a una sola mega ciudad.

8 Me gusta