
Desde luego el tipo tiene su imagen de marca creada, pero para mi…

Madrid parece que está avanzando para convertirse en una ciudad global, pero cómo nos está costando lo de los espacios comerciales world-class.
Especialmente si miramos a Asia.
No quiero aburriros así que solo dejo enlaces.
El problema es que creo que fue algún concejal de la junta de distrito con poca idea (o gusto, o ambas…) quien contactó con Okuda para el paifang. Salió en una entrevista en un programa.
Si pones a gestionar algo así a alguien con mente de barrio, te sale calidad de barrio. Lo cual no es necesariamente malo… pero no es “world class”. Y quizás no importa tanto que ni siquiera quiera serlo… pero entonces… ¿para qué un “Singapur” o “San Francisco” en la rosa de los vientos en frente al paifang?..
Ha faltado sensibilidad, diseño, gusto, idea, proyecto, concurso…
Si bien estoy de acuerdo, del taller de Okuda al Paifang hay 900 metros. Probablemente la obra de Okuda contratada de una administración pública más justificable.
Quizás el hecho de que el Ayuntamiento de Madrid llegue tarde como siempre hace que la sensación sea de otro Okuda más, pero una vez que se quedan fuera de juego con los Paifang clásicos, dárselo a un artista del barrio era una de las opciones obvias.
Lo injustificable es la pasta que ha costado. Porque el resultado al parecer gusta…
Poner a un mequetrefe español a hacer un paifang pir el simple hecho se ser el mequetrefe español más cercano? Pft…