Madre mía. Así visto todo junto puf, lo mismo convendría poner un aviso o algo.
Cuánta parcela desperdiciada. Serán décadas de mediocridad que “disfrutarán” distintas generaciones de madrileños. En fin.
¿Al Centro Digital de San Blas lo metemos o ese color naranja es suficientemente loco como para no calificarlo como caja de zapatos?