Hoy he viajado desde la T2 del aeropuerto de Madrid y buscando información he topado con este hilo que he estado leyendo durante horas.
Muy interesante lo que comentáis por aquí sobre la reforma y unificación de la T123. Sin duda las terminales han llegado al final de su vida útil y necesitan una remodelación integral que las pongan al nivel del hub al que se pretende llegar. Al aterrizar, la imagen que ofrecen las antiguas terminales desde la ventanilla del avión no es precisamente la de un país moderno y pujante.
Por desgracia se ha compartido muy poco por parte de las administraciones a los ciudadanos en qué va a consistir esta reforma, más allá de dos infografías publicadas por el Estudio Lamela. Le veo mucho sentido a la creación de un “edificio procesador” pero esto conlleva inevitablemente una reforma de las terminales existentes de lo que poco se ha especificado. Estoy de acuerdo con un forero que se quejaba de la falta de amplitud de los edificios existentes, a esto tengo que añadir que la oferta gastronómica y de ocio que se ofrece en las terminales no es la más emocionante.
Interesante también aprender sobre el uso de las pistas, sie he entendido bien el punto de partida de despegues o el de finalización de aterrizajes de encuentra donde se sitúa la T4S. ¿En este caso no tendría sentido extender la terminal al norte de la actual T3? Con esto se reduciría el tiempo en taxi. El viernes volé de Malpensa a Madrid con AirEuropa y no exagero si digo que estuvimos 20 minutos desde que tocamos tierra hasta que el avión abrió la puerta, para luego adicionalmente coger un bus hasta la T2. Una auténtica incomodidad.
En Zürich amplían su aeropuerto y aquí se han decidido por construir una nueva y mejor terminal en paralelo a la existente y demoler la antigua, más pequeña y menos eficiente. Dejo un vídeo por aquí.
Creo que Madrid debería apostar no sólo por crecer en número de pasajeros sino por ofrecer la mejor experiencia a éstos, mejorando sus arquitecturas, sus espacios, y sobre todo su oferta gastronómica, de ocio y cultural, apostar por ponerse al nivel de aeropuertos como Doha o Singapur.