Según la propia Comisión Europa, los motivos del retraso español:
- Baja inversión en I+D y transferencia tecnológica. Poca inversión en universidades y escasa colaboración universidad-empresa.
- Desajuste entre graduados y demanda laboral técnica/industrial
- Mucha microempresa y PYME sin escala internacional focalizadas en sectores de menor valor añadido
- Calidad institucional. El índice mide la agilidad institucional. En España, las discrepancias normativas entre 17 autonomías aumentan la fragmentación del mercado interior y los costes de cumplimiento regulatorio.
De lo último casi nunca se habla.
