De hecho es algo que está en la hoja de ruta del gobierno, pero que no le interesa a todas las autonomías (entre ellas, la nuestra) porque la infraestructura está “tensionada” (por ser benevolente) y ahora cuando funciona mal le pueden echar la culpa al gobierno central, pero si asumen la competencia, no.
Pero de hecho, sin entrar en el modelo de Estado que prefiera cada uno, con nuestro modelo de Estado actual es muy raro que la gestión de un medio de transporte urbano/metropolitano recaiga sobre el gobierno central.
El tema es que la mayor parte de líneas de cercanías se prestan sobre líneas que pertenecen a ADIF y están cladificadas como RFIG (a día de hoy, en Madrid, el 100% pertenece a ADIF desde que cerró la línea Pinto-San Martín de la Vega, que era de la CAM, y creo que también el 100% está catalogado como RFIG).
Dicho esto, en una eventual transferencia del servicio de Cercanías a la CAM, hay que separar dos cosas:
- El servicio en sí (material rodante, horarios, líneas, tarifas, billetes, …)
- La infraestructura sobre la que se presta el servicio (vías, estaciones, …)
Con respecto al servicio, lo podría asumir perfectamente la Comunidad de Madrid, de forma independiente o asumiéndolo Metro de Madrid (aunque evidentemente la gestión del Metro y del Cercanías sean retos muy diferentes a nivel técnico, podría llegar a tener sentido desde la perspectiva del viajero que la misma empresa operara [casi] todos los servicios ferroviarios metropolitanos de la región y dejar los retos técnicos a los técnicos y gestores).
Solo para la prestación del servicio, el Gobierno central tendría que traspasarle trenes y personal a la CAM (o subcontratar a Renfe o a otro operador para hacer esto, como hace Cataluña) y coordinar el uso de la infraestructura de acuerdo a las peticiones de la CAM y de otros operadores que haya en la vía (por ejemplo, los operadores ferroviarios de mercancías, o los servicios de Media Distancia de Renfe). Sería similar a lo que hacen Renfe, Ouigo e Iryo en larga distancia para mover sus trenes sobre las vías de ADIF y ADIF AV.
Con respecto a la infraestructura, hay líneas en Madrid que hoy pertenecen a la RFIG pero que tengo la impresión de que están ahí un poco por inercia. Estoy pensando en concreto en la Móstoles-Parla, que se podría transferir con poco drama. Incluso si Madrid se empeñase en gestionar alguna línea más, aunque fuera RFIG, podría hablarse de la transferencia siempre y cuando asumieran las obligaciones que conlleva el que una línea sea RFIG (por ejemplo, si Madrid quisiera asumir parte de una línea actual para cuadruplicar y así aumentar la capacidad sin tener que esperar a que el Ministerio de Transportes lo haga).
En cuanto a las estaciones, se podrían transferir también todas las que a día de hoy gestiona Renfe (aunque son titularidad de ADIF) siempre teniendo en cuenta (de nuevo) que si son RFIG, vienen con una serie de compromisos y responsabilidades extra (o aquellas que sean RFIG podría gestionarlas la CAM aunque sean titularidad de ADIF, igual que hoy las gestiona Renfe).
En el escenario más complejo (pero el más cercano al modelo de Estado que tiene nuestro país) la CAM, a través de Metro de Madrid o de una empresa nueva, tendría que gestionar casi 100 estaciones nuevas, mucho más dispersas geográficamente de lo que están acostumbrados, varios tramos de líneas ferroviarias (actuales más los que quieran añadir en un futuro), y tendría que gestionar numerosos servicios ferroviarios nuevos, mucho más complejos de a lo que están acostumbrados, sobre líneas propias y sobre líneas de ADIF, en algunos casos compartidas con otros operadores.
Finalmente quedaría por resolver un asunto espinoso, qué ocurre con los servicios que discurren por varias autonomías. Al final, el área metropolitana de Madrid rebasa su ámbito administrativo y llega sin lugar a dudas a Guadalajara o Toledo, y también hay servicios que aunque no sean oficialmente de Cercanías, se podrían considerar extensiones del mismo, por ejemplo, a Ávila o Segovia. Estamos hablando de 3 autonomías y 5 provincias. Quizás los servicios consolidados (Cotos y Guadalajara) corran menos riesgo, pero los servicios proyectados (Illescas) o futuribles (La Sagra, o las capitales Toledo, Ávila y Segovia) podrían correr peor suerte simplemente por quién administra el servicio.
Y ojo, si nos ponemos en ese escenario, los AVANT Madrid-Toledo y quizás también los Madrid-Segovia son servicios que se prestan dentro del área metropolitana de Madrid, aunque traspasen fronteras administrativas. Igual la CAM y CLM podrían asumir conjuntamente el Madrid-Toledo y la CAM decir… pues voy a hacer una estación en Parla Norte para hacer correspondencia entre C-4 y AVANT, o entre Getafe Industrial y Pinto para hacer la correspondencia entre C-3 y AVANT.
Mientras la estación garantice que los trenes que no paren puedan seguir pasando a alta velocidad, el Ministerio no tendría por qué oponerse (y ojo que al Ministerio no le de por participar, porque estoy seguro de que a Renfe, Ouigo o Iryo les encantaría hacer un Barcelona/Valencia-Sevilla/Málaga (por poner ejemplos) con parada en Parla o Getafe, ya que no se puede hacer ese servicio con parada en Atocha sin una gran penalización de tiempo, pero esos servicios que no paran en Madrid sí que pasan por ahí).
Puede parecer una locura por cómo está configurado el servicio a Toledo a día de hoy, pero no me parecería tan raro que en un futuro CAM y CLM quisieran explotar un AVANT Toledo Centro-Toledo Polígono-Parla o Getafe-Atocha-Chamartin-Aeropuerto (y para ello necesitaríamos probablemente un nuevo modelo de tren, más parecido a un Cercanías pero con prestaciones de AV). Y ojalá no ocurra, pero con esa conexión, ya me imagino a la CAM presionando para tener a los Ryanairs aterrizando en Getafe.
Y todo este es el cacao que explica por qué las Cercanías las gestiona el gobierno central y no las autonomías (y solo he explorado el caso de Madrid, hay un núcleo de Cercanías que es Murcia-Alicante, ¿a qué autonomía se lo transfieres?). En Madrid, es un reto solucionable, pero es una patata caliente política que hace muy evidente la necesidad de una autoridad del transporte metropolitano independiente, que traspase fronteras y que esté participada por CAM, CLM, CYL y el M.º de Transportes. Vamos, lo que debería ser el CRTM, pero que no es.
Y por cierto, se da algo similar en el caso del transporte por carretera. El Ministerio de Transportes gestiona muchas rutas que por sus características, tendrían que gestionar las autonomías, por lo que también está en su hoja de ruta deshacerse de aquellas rutas/paradas que no sean de interés inter-autonómico, y las demás las está “traspasando” a las autonomías. Y lo pongo entre comillas porque es un traspaso de una forma un poco más forzonsa.
Al ser por carretera, es más sencillo de hacer porque se entiende que la autonomía puede hacerse cargo si se le dan medios económicos, y básicamente el Ministerio se va a deshacer de rutas y paradas y ha creado un fondo para que los servicios que deje de prestar, los presten las autonomías. El Ministerio, cuando acaben las negociaciones con las autonomías, dirá “a partir de X fecha ya no presto servicio y tienes a tu disposición X€ del Ministerio para mejorar tus servicios interurbanos” y ya depende de las autonomías si quieren o no entrar a prestarlo en sustitución del Ministerio.
Esto nos hace pensar que las autonomías que gestionen servicios ferroviarios podrían contar también con financiación Estatal, y esto último podría obligar a la CAM, CLM y CYL a entenderse.