Otra fumada:
Es una lástima que en un momento neogótico no se hubiese extendido la crestería del ábside y sus potentes pináculos por toda la cornisa.
También es una lástima el estado de deterioro que presentan y que no haya mucho interés en su restauración.
Añado unos planos:




Y unos alzados ideales en los que se puede ver que la crestería y pináculos de la cornisa del ábside son sensiblemente más notorios que el resto:


Curiosamente bajo los arbotantes del ábside no hay pináculos…
También me he dado cuenta de que los pináculos visibles desde el claustro son más altos…
Digo ideales porque muchos pináculos no tienen tan buen estado en la realidad. No sé a qué esperan.
Pena que no se hubiese unificado todo con el ábside.
Una cosa que me fascina es que las fachadas supuestamente se reformaron completamente a finales del siglo XVIII y me confieso totalmente incapaz de encontrar un documento de su estado previo…
Es una de las torres más espectaculares de España.
Aprovecho esta foto para denunciar que no se les iban a caer los anillos por restaurar los pináculos:
Hay bastantes más en mal estado que lo que se ve.
Descubiertas en la catedral de Toledo unas pinturas que hizo Juan de Borgoña en 1511 y que estaban tapadas por armarios
Se trata de unas pinturas murales al óleo que ahora serán restauradas y consolidadas
Quizá sería posible poner los armarios (o parte de ellos) en el centro de la sala, dándose la espalda entre ellos.
Aprovecho este dibujo de la Bella Dama para fabular con que el frontón toledano, coetáneo, hubiese tenido un poco más de picante.
No así la espartanísima fachada, que bien merecería una ronda de decoración:
Me vais a perdonar, pero el mantenimiento de los pináculos deja mucho que desear.
Que en el resto de catedrales europeas se preocupen de restaurar los paramentos y relieves a su primor original y aquí que se pase del tema no es algo de lo que presumir.
[La foto es mía]
Una gran exposición en la Catedral de Toledo reunirá 350 obras, algunas inéditas, para celebrar sus 800 años
Una exposición, que abrirá sus puertas el 25 de mayo de 2026 y podrá visitarse hasta el 14 de octubre, y reunirá 350 obras maestras que recorrerán ocho siglos de arte, fe y patrimonio, con nombres como El Greco, Velázquez, Zurbarán, Bellini o Luca Giordano








